El baccarat es uno de los juegos de casino más antiguos y refinados, con un legado que se remonta a Italia en el siglo XV. Se ha convertido en un juego de élite apreciado por su simplicidad estructural combinada con profundidad estratégica. A diferencia de muchos otros juegos de mesa, el baccarat ofrece una mecánica relativamente simple pero requiere comprensión sofisticada de probabilidades y gestión de bankroll.
En su forma más básica, el baccarat enfrenta al jugador contra el banquero. El objetivo es predecir qué mano alcanzará un valor total más cercano a nueve. Las cartas numeradas valen su valor nominal, las figuras valen cero, y el as vale uno. El juego ha evolucionado significativamente, creando múltiples variaciones, cada una con sus propias reglas de reparto y opciones de apuestas que afectan directamente la estrategia del jugador.